Los dispositivos que usas a diario, como tu teléfono, computadora o tablet, deben tener medidas de seguridad adecuadas.
Configura tus dispositivos con contraseñas fuertes, encripta la información sensible y activa las funciones de seguridad como el desbloqueo por huella dactilar o reconocimiento facial.
No dejes dispositivos desatendidos en lugares públicos, ya que los atacantes pueden aprovechar las oportunidades para robar tus datos o realizar actividades maliciosas.
Asegúrate de que tu sistema operativo y las aplicaciones que utilizas estén siempre actualizados, ya que las actualizaciones de seguridad corrigen vulnerabilidades que pueden ser explotadas por los ciberdelincuentes.
Además, es recomendable instalar una solución de seguridad, como un antivirus o un software antimalware, que te ayude a detectar y bloquear amenazas potenciales.
No instales aplicaciones de fuentes no confiables o desconocidas, ya que algunas pueden contener software malicioso que comprometa la seguridad de tu dispositivo.
Si es posible, activa el cifrado de tu dispositivo para proteger tus datos en caso de que pierdas o te roben el equipo.
Para los dispositivos móviles, también puedes configurar una copia de seguridad en la nube para evitar la pérdida de datos importantes.
Además, ten cuidado con las redes Wi-Fi públicas, ya que son especialmente vulnerables a los ataques.
Utiliza una VPN (Red Privada Virtual) cuando te conectes a redes públicas para proteger tu información.